El Destino Marcado por el Sexo

El Destino Marcado por el Sexo

Chile necesita reforzar la perspectiva de género hacía una equidad y provocar cambios urgentes

Soy Esther, española de 38 años y hace 6 que vivo en Chile. Desde pequeña destacaba por tres de mis fortalezas, las cuales aún me acompañan: energía y entusiasmo, amabilidad y generosidad e igualdad y justicia. Con ellas, lideré varias agrupaciones de alumnos en colegio y universidad, voluntaria en varias ONGs y cantaba en el coro del Hogar de ancianos de mi barrio de Montequinto (Sevilla). Vengo de una familia muy numerosa y mis padres también. Mi madre, dueña de casa y mi padre, gasfiter (fontanero) de profesión y cocinero de afición. En ocasiones ayudábamos a mi padre en su pequeño taller fabricando “peras de aluminio” junto con mis 3 hermanas y hermano. Era genial como todos hacíamos una cadena de producción con rigor y eficiencia, donde el género no era tema, sino las habilidades. En recompensa, nos llevaban al estadio del Real Betis a ver a nuestro equipo de fútbol jugar. Era muy gratificante para el bolsillo de mi padre, cuando le decían “las mujeres y los niños pequeños entran gratis”, mientras yo me sorprendía con esta tremenda “ventaja”. Así, me convertí en una apasionada del fútbol, amante del color verde, profesional de la ingeniería comercial, soltera, sin hijos e independiente, y abanderada de las causas injustas en PRO de la DIVERSIDAD.

Y sí, así era como me presentaba en las reuniones con clientes y amigos cuando llegué a Chile. En primera instancia, todos se quedaban boquiabiertos esperando, quizás, más información, a la cual yo añadía eso de: “por cierto, también canto y bailo flamenco”, y tras esta frase todos decían…”ahhhh, qué bueno! qué bonito! Amigos y amigas chilenas, a veces me sugerían que no era de las mejores formas de presentarse y que “debería de” cambiar el speech según el contexto y la situación tanto para los negocios como para lo personal. Ellos aseguraban que existe un velo machista, un clasismo y una desigualdad de género, que inunda gran parte de las situaciones, el cual está normalizado y aceptado. De alguna manera, yo podía entender qué tipo de prejuicios y miles de juicios podían gatillarse considerando la complejidad del ser humano, ya que en España o en otros países también sucede, pero ¿por qué esa llamada de atención? ¿Qué había detrás de esto?

Mi investigación comenzó por las redes sociales donde, efectivamente, los paneles eran de puros hombres donde, sólo ellos, al parecer, entendían de ciencia, comercio, tecnología, emprendimiento o innovación. Con disgusto, llegué a horrorizarme con periódicos donde fotografiaban caras y opiniones de hombres políticos y paralelamente las piernas de ministras, sin olvidar, que en algunos canales televisivos existen los programas que anuncian las pechugas de las mujeres y, donde la lengua deportiva sólo concierne a hombres. Comencé asistir a charlas del Sernam, ONGs donde se presentaban números alarmantes, donde la brecha salarial había aumentado y según la fundación Sol, los hombres ganan un 21% más que las mujeres ocupando un mismo puesto de trabajo y donde sólo un 15% de participación femenina ocupan cargos gerenciales tanto en sector privado como público, conociendo que el 51% de la población en Chile es femenina. Además, aún existen profesiones sectorizadas por género, como en la minería y construcción, y no es por falta de mujeres sino de oportunidades, donde la validación de éstas debe ser continua. Datos como las isapres, donde las mujeres pagamos más del doble que un hombre, argumentando los gastos de los embarazos, convirtiéndose esto en un aspecto negativo para la sociedad, cuando debería ser más que bonificado por el beneficio que ofrece para la humanidad, y sin dar pocas opciones aquellas mujeres que deciden no ser madres.

¿Y qué opinaban las mujeres chilenas sobre esta desigualdad? Mantuve conversaciones con mujeres con distintos rangos profesionales, extractos sociales, religión, orientación sexual o generación. Algunas revelaban con orgullo historias maravillosas de esfuerzos donde fueron eliminando esas barreras. Desafortunadamente, la mayoría contaban con profundo dolor su cansancio por esta lucha donde el avance era mínimo. Los micromachismos constantes aparecían en las conversaciones y en la rutina. Seguían lidiando con el trabajo, llevándose la mayor carga del cuidado familiar, llegando en muchos casos a postergar o abandonar sus carreras profesionales, para priorizar la de sus parejas, o porque, simplemente la sociedad las castigabas como “malas madres” y el sentimiento de culpa no las dejó avanzar.

Finalmente, me dirigí a la opinión del hombre chileno. Unos abanderaban la causa y la concienciación pero la mayoría trivializaban ofreciéndome comentarios como “Chile es un país machista y que hay mujeres más machistas que los hombres”, “Que el machismo lo estaba confundiendo con la galantería” y “que si no era suficiente con tener una mujer presidenta”.

Tras la suma de todo lo anterior, siento la necesidad de declarar que “Chile necesita reforzar la perspectiva de género hacía una equidad y provocar cambios urgentes”.

Soy consciente que esto no es una lucha de mujeres, esto es un acompañamiento de todas y todos para la eliminación de estas desigualdades. En el foro de ONUmujeres del pasado marzo, realizado en Santiago de Chile, se adoptaron varios compromisos hacia la equidad de género y el necesario empoderamiento de las mujeres. Hay un camino largo por recorrer, pero no imposible y quiero ser ambiciosa en esto.

Según la periodista y escritora, Nuria Varela: “todo sería más justo si los seres humanos sean lo que quieran ser y vivan como quieran vivir, sin un destino marcado por el sexo con el que han nacido”.

Esther Mesa

Esther Mesa

Directora de Proyectos, Conferencista y Fundadora de Esther Mesa-Liderazgo Femenino


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2 Comentarios

  • Emma Plested
    Publicado por 00:38h,25 noviembre Responder

    Esther, acabo de leer esto y otros de tus blogs y es fenomenal lo que haces. Tenemos la misma lucha aquí y sin duda en todos los paises. Me da fuerzas saber que hay mujeres como tú esforzándote hacer la diferencia y empoderar a otras. (Y la verdad es que me da un poqetin de orgullo y alivio saber que nos conocimos en aquel lugar tan machista y que sin embargo saliste de allí luchando 😉 ). Enhorabuena y te deseo todo lo mejor con todos estos proyectos. Si algún día necesitas una aliada en Inglaterra pues estoy aquí.

    • Esther Mesa
      Publicado por 19:20h,19 diciembre Responder

      Dear Emma, cuánto me alegra y motivan tus palabras. Discúlpame si no te pude responder antes. Afortunadamente están saliendo muchos proyectos para seguir en la «lucha» y empoderar a más y más mujeres con el fin de que puedan ser lideres y dueñas de sus vidas. También estamos concienciando a las empresas y a más hombres para que nos apoyen por la causa. Saber que tengo una amiga y compañera en Inglaterra tan poderosa como tú me hace tener más confianza para seguir generando esa sororidad que es tan necesaria entre nosotras. Thank so much for taking the time to share those and all the Best wishes for Christmas…keep in touch !!

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