Empoderamiento no es una palabra que sobra. Sobran los discursos vacíos y vender humo.
Últimamente escucho en algunos círculos de mujeres —sobre todo en espacios de mujeres empresarias con un alto nivel de privilegio— que la palabra empoderamiento ya no les representa. Que les suena a “deber ser”. Que parece una palabra antigua. Que ya una puede empoderarse sola. Que hablar de empoderamiento suena incluso a discurso superado. Y cada