La cuesta de enero cuando eres emprendedora
Enero a veces no se siente como “un nuevo comienzo” , como muchas y muchos iluminados nos quieren hacer ver, olvídate!. Para la mayoría de emprendedoras enero se siente, ni siquiera como una cuesta, sino más bien, como una subida por una pared recta y sin fin.
Miran el calendario y está más vacío que la agenda de los Reyes Magos el 7 de enero. Miran el “Vision Board” y lo quieren mandar todo a la «…». Y mientras, intentan arrancar su plan de facturación anual, los gastos les llegan puntuales: cuota de autónoma, alquiler, herramientas digitales, impuestos, … y conciliación familiar incluida en la subida a la «cuesta de enero».
Esa presión silenciosa de “tengo que activar algo… ya”
Por eso, en enero aparece una presión que nadie dice en voz alta, pero que ellas sí sienten (y que tú y yo también conocemos): “Ahora toca moverse”, “Ahora toca facturar», “Ahora toca demostrar.”
Y cuando no hay resultados, la cabeza se pone en lo peor: te comparas con la que lleva 20 años en el sector, con la que recién empieza y, cómo no, también con la influencer de 1K de seguidoras, crack !!!. También dudas de tu precio, de tu talento, de ti. No porque no seas capaz, sino porque hay miles de factores que afectan y hay que resolver.
Porque cuando aprieta, aceptas lo que no te conviene
En este momento es fácil caer en lo de: “bueno… por lo menos entra algo”.
Y de repente miras proyectos que antes habrías rechazado: complejos, mal pagados, y de los que te dicen que omitas la palabra feminista. Pues sabe lo que os digo, NO TE CULPES, que eso no te hace débil, te hace humana. Porque cuando el miedo aprieta, una decide desde lo urgente, no desde lo que quiere (si no estás de acuerdo o piensas lo contrario, mirate si tienes algún que otro privilegio que te rodea).
Así que mi consejo para esta última semana de enero.
No hagas valoraciones precipitadas, avanza con determinación y confía. A la vuelta de la esquina está lo que esperas, no un milagro en modo místico/espiritual, sino uno práctico: un “sí”, un email de respuesta o una oportunidad que te deje trabajar y respirar para continuar en tu emprendimiento.
Sé lo que es arrancar el mes con el nudo en el estómago y aun así seguir pa´lante!.